Hoy es la noche...
Estaba todo planeado a la perfeccion, esta noche tenía que ocurrir...Eran las 23:00 y ahí estaba, en su gran habitación rodeado de todos los discos de platino y diamánte, rodeado por guitarras y amplificadores, rodeado de estanterias rebosantes de viejos vinilos, las paredes repletas de viejas y recientes fotografias...
Salió a su balcon, desde él podía observar todos los territorios adyacentes a la mansión y penso de nuevo que podría haber utilizado el cercano bosque para llevar a cabo su plan, pero...¡Qué coño, lo del bosque seria muy poco original! Había luna llena, un cielo estrellado y ni una sola nube, aparte de un silencio extremo, era la noche perfecta. Volvió a la habitación y miro el reloj...las 23:15...Solo tres cuartos de hora para el gran momento, solo tres jodidos cuartos de hora... Se dispuso a recordar rápidamente toda su vida: desde su infancia hasta su traslado a Seattle, donde conoció a los muchachos y empezó sus pinitos con las drogas...si...una dura época...pero poco después llego el éxito, las grandes giras, los contratos discográficos y la constante preocupación por lo que el futuro pudiera deparar.
Llevaba alrededor de un año dandole vueltas al plan que llevaría a cabo esta noche, lo más grande que había planeado en toda su vida. Desde hace ya más de un año había problemas muy grandes con el resto de la banda, las relaciones se habían deteriorado bastante y el abuso de las drogas había causado grandes estragos, pero lo peor de todo fue que su único gran temor en la vida, se habia cumplido.
Se había quedado sin ideas, perdió su genio, gracias al cual habian llegado a lo más alto del mundo. Y...¿Qué era él sin su genio? Nadie...absolutamente nadie, un simple mortal indefenso.
Pero no podía permitirlo, de ninguna manera...así llego a la conclusión de que lo mejor de todo era ponerle solucción. Al principio sentía miedo y dudaba de si sería capaz de aquello, pero finalmente vio que era la única salida, había llegado a lo más alto y ahora no caeria, su destino estaba escrito, habia tenido una vida muy intensa y habia gozado de todo lo que una persona puede desear, asi que esta noche ocurriría.
Las 23:45, recta final. Tan solo 15 minutos. Se apresuró a guardar en un sobre la carta que había escrito dirigida a las pocas personas que realmente le importaban y lo dejó encima de su escritorio. Seguidamente, abrió el cajon del escritorio y sacó una de sus posesiones mas preciadas: un revolver Colt del calibre 36, en perfectas condiciones adquirido recientemente en una casa de subastas, estaba cargado.
Se dirigió al fondo de su habitacion, donde colgada de la pared estaba su foto con Neil Young, sentandose en el suelo justo enfrente de la fotografía, amartilló el revolver y esperó, dedicando sus pensamientos a imaginar que pensarían de esto los demas miembros de la banda, se imaginó las caras que pondrían y no pudo evitar dejar escapar una sonrisa.
Sonó la alarma de su reloj de pulsera, eran las 00:00, del 23 de Junio, el día de su vigesimoséptimo cumpleaños, se introdujo el cañon del revolver en la boca y puso el dedo sobre el gatillo.
"Viviré eternamente" pensó y apretó el gatillo.
martes, 5 de enero de 2010
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